Volar

Nunca antes había cogido un avión,  ni si quiera habia entrado en un aeropuerto.
Cuando crucé esa puerta vi a todo el mundo agetreado, gente durmiendo en el suelo y una gran cola se extendía ante mis ojos solo para facturar las maletas.  Después de eso me quedaba una larga hora para hacer lo que yo quisiera, se me hizo  eterno y creo que ese tiempo fue el peor rato de todo el viaje  porque no sabes que hacer  y parece que las agujas del reloj no avanzan. Por fin nos encaminamos a la puerta de embarque  y nos montamos en el avión, la adrenalina recorría mi cuerpo y ¿soy la unica a la que le da un ataque de risa cuando esta nerviosa? Bueno pues no paraba de reirme y mi compañero de al lado me miraba raro pero sonreía. 
Un pequeña sacudida hace que me percate de que vamos a despegar, las azafatas nos explican las medidas de seguridad y una vez que ellas desaparecen por el largo pasillo, miro por la pequeña ventana como poco a poco vamos cojiendo velocidad e involuntariamente le agarro la mano a mi compañero de al lado que me la aprieta,  reo que él tambien estaba nervioso. Sigo observando por la ventanita y observo como nos vamos alejando del suelo hasta que solo veo las nubes. Observando el fondo blanco me dejo caer en los brazos de Morfeo.

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